13 abr 2011

Sucesiones vertiginosas
de llamas distantes
se reflejan
opacas y espectrales
en los ojos que me miran.

La distancia eterna
y la ausencia de los años,
se ven faltos de contundencia
en la dimensión
que se me presenta.

Contemplo un frío que me abstrae,
lo deshojo lentamente
y consumo sus pétalos
con la yema de mis dedos.

Parecés asombrada
y digo;
no sin bajeza,
que las estrellas
nunca han de sentir como los hombres...

No hay comentarios:

Publicar un comentario