14 may 2026
Eva
Mi alma es verde por naturaleza,
Respira al ritmo de las raíces
Y se mueve con la cadencia de las hojas de un nogal viejo.
Mi alma habla el idioma de las aves, de las tormentas y del fresno.
Mi mente, por otra parte, es un océano abierto.
Hasta donde la vista alcanza,
Es la quietud y el reposo,
O violencia sin freno.
Una tiene la constancia del sol,
La otra, sigue los ciclos de la luna.
Y como los astros danzan anidándome el cuerpo.
Conocí una mujer una vez,
Gigante como el micelio.
Y con ella río verde,
Y abrazo mis cambios como la luna en el cielo.
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