Sacrosanta institución de nombres propios,
arrancados a destajo de la carne desnuda y latente.
- Desaparecidos. -
Sombra que alumbra el oblivio,
criatura multiforme
que recuerda a la vez,
al gorrión y a la eternidad.
Horizontes de inquietudes,
primero rojos,
luego violetas;
por siempre
absueltos...
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