1 nov 2010

Sacrosanta institución de nombres propios,
arrancados a destajo de la carne desnuda y latente.

- Desaparecidos. -


Sombra que alumbra el oblivio,
criatura multiforme
que recuerda a la vez,
al gorrión y a la eternidad.


Horizontes de inquietudes,
primero rojos,
luego violetas;
por siempre
absueltos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario