11 may 2014

Descuidos y reminiscencias.

Le ordené a mi piel ser ceniza,
y se hizo roble bajo el sol de enero.
Le ordené a mis manos ser suaves
y promover el flujo de los mares eternos.
Le ordené a mi vida cuidarse de tus besos de espinas,
y ahora mis heridas son vagos recuerdos...

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