Que hacer con esta lengua atada y torpe,
que no sin dolor,
intenta aventurar un verbo
que nos ponga en movimiento
y nos permita encontrarnos
en este universo de palabras y hombres.
Que hacer con este ahogo de letras hostiles
que como un templo del desvelo
se ciernen sobre mí
en mis sueños.
Que hacer con el dolor de ser mudo,
y con que nadie halla descifrado
mi inmenso grito interno...
No hay comentarios:
Publicar un comentario