Las voces se acallan,
ya no hay un afuera que me interese;
todo es sueño aquí,
y pesadilla
y tibieza.
Pretendía escucharme en silencio,
escucharme latir violentamente hacia adentro.
Querer mi corazón
tan pesado hoy,
es un reto.
Querer mi rostro,
tan amado y tan olvidado
por seres ayeres,
también amados y olvidados...
Evadirse es fácil,
o correr a tu encuentro y desear
que esto sea todo siempre;
y que esta vez el deseo no me ahogue
en la profunda resonancia de mis ecos.
Seamos refugio y espejo, Tora-neko-chwan
ResponderEliminarEs precioso =) gracias por compartimelo =)
ResponderEliminarGracias Evi. Que dulce.
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