30 jul 2019

Sustento

Sean sus manos quienes me asistan
cuando en su búsqueda trastabille.
Porque no dejo
de sentirme como
una herida abierta de memoria y sombra
en este interminable silencio.

Su recuerdo es lo único que suele sostenerme;
y entonces mi sonrisa se dibuja
constituida por la filosa pureza de nuestros sentimientos,
que me atan desde adentro en un impoluto recinto blanco.
Solo aguardo su presencia
para darme forma en el vacío.


Sé que se abrirán paso
y el reencuentro dará espacio
a la tibia luz;
al valor inconmensurable
de su amistad.






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