26 sept 2013

Templanza

Memorias de animal herido
que remonta el curso recurrente del tiempo.
Me veo ser bruma
que cubre paramos en que la Madre tierra
ruge por sus criaturas ausentes y fallecidas.
"A nadie le gusta cargar con sus hijos muertos clavados al pecho".
Quizás por eso quiero nacer de nuevo,
alimentarme de hierba seca
y no deber a nadie
ni el aire que respiro.
Porque poseo mis ojos de animal desorbitados,
y mis manos solo quieren valerse de su furia para robarle a la vida otro día.
En el matar y ser presa de la sed de otro,
que sin saña ni gula
quiera seguir vivo,
hay un amor infinito.

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