12 abr 2016

El ojo del juez y su sentencia.

Abriendo lentos los párpados blancuzcos, apenas la negra jungla de las pestañeas lucha y se estremece, cediendo paso a un tenue destello verdoso que se hace presente, como un momento trascendental, esperado y temido a la vez, y; de pronto, la luminiscencia verde desaparece y me noto en presencia de una noche de ciego que respira mi miedo...dejándome la sensación de haberlo imaginado todo...
El temor cede en la medida en que tomo consciencia de que la cabeza reposa y el sueño va cediendo terreno a un cuerpo dolorido que se hace presente.
Al ir abriendo lentos los párpados blancuzcos, apenas la negra jungla de las pestañeas lucha y se estremece, cediendo paso a un tenue destello verdoso que se hace presente, como un momento trascendental, esperado y temido a la vez...

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