Descoloridas siluetas quiebran sus rumbos en busca del camino indicado,
en busca de un sitio donde el azul mar se pierde en medio del cielo,
y la blancura de las nubes, en la espuma.
Un lugar lejano donde el sol es siempre tibio,
y la luna siempre plena.
Donde el manto azul es surcado por infinitos luceros,
que se pierden sobre el cielo, y bajo los pies del andante.
Un paraje donde la tinta brota de los manantiales,
y existen seres que como ellos, sucumben al mágico encanto de las letras.
Descoloradas siluetas caminan incansables, y yo entre ellas.
Y al despertar me pregunto sonriendo,
¿Por qué será que en los sueños existe un camino por edificar al abrir los ojos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario