20 jun 2010

Retrato de un encuentro.

Un altar olvidado al margen del cielo imprime su blancura en mis pupilas, como un cuadro viejo ante una luz renovada y fría.

Buscando adentrarme con temeraria cautela en aquella poción de tierra sagrada, huellas profundas se graban en mis sentidos con aire mágico y solemne.


Tu mano tibia me toma por sopresa, interrumpiendo mi solitaria introspección, y una imprecisa sensación invade el recinto.


Contemplo tu mirada, que indaga profunda, buscando en vano decifrar mi temple, y una fría nostalga me congela...


Me dejo elevar en tus brazos, en tus mimos, sondeando mi tristeza en nombre de los dos, y una vez más me entrego a nuestro mudo ritual.


Y una vez más...
Me pierdo, encontrándote.

No hay comentarios:

Publicar un comentario