La tibieza de aquel empaña mi sombra en tu cuerpo.
Un infierno incoherente rebalsa la copa de su encanto
y te veo beber de ella sin apartar tus ojos tristes de mi.
- No puedo más -, dijo mi sombra apartando la vista,
y yo seguía mirando, para convencerme.
- No puedo más -, dije al fin, y vos lloraste sin entender porque...
No hay comentarios:
Publicar un comentario