La existencia de mi ser
subsiste en secuencias ininterrumpidas
de instantes incapturables,
irrecuperables,
irreproducibles...
La insignificancia y magnificencia
se mezclan hasta confundirse
formando una misma cosa;
y aún más,
en dos planos o quizás en miles
subsiste el ser muriente,
amante,
pensante
que escribe
y el
ser eterno,
estático;
escrito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario