A la sangre
que se escurre
de sus cuencas,
vacilando en recorridos
próximos a rozar
un horizonte distante...
- La sustancia que corta
el paso del viento,
la describí antes. -
Los velos tenues recubren
la entrada al templo
de fuego,
sus velas se apilan en
los altares de inmensos
pocillos primitivos.
El niño que fuí,
se escurre esta tarde;
pintando el cielo
de carmecí,
poco antes de que
oscuresca se despide de mi.
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