14 oct 2010

A la sangre

que se escurre

de sus cuencas,

vacilando en recorridos

próximos a rozar

un horizonte distante...



- La sustancia que corta

el paso del viento,

la describí antes. -



Los velos tenues recubren

la entrada al templo

de fuego,

sus velas se apilan en

los altares de inmensos

pocillos primitivos.



El niño que fuí,

se escurre esta tarde;

pintando el cielo

de carmecí,

poco antes de que

oscuresca se despide de mi.

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