I
Llora...
Una mujer llora en las calles.
Camina y llora, al imaginar a sus hijos
convertidos en alguien como yo.
Yo la ignoro.
Hago como que no la viera.
Reconosco en ella a los rasgos engañosos,
a las miradas que surcan espectantes,
buscando un solo e imperceptible punto que desate el torbellino.
- Todos quieren que les mate, yo no quiero...-
Camino como si nada pasara, pero pasa...
II
¿Por qué me miran los sin-alma?
Quiero correr, y no puedo... ¡Los siento tan cerca!
Han de creer que no me doy cuenta.
- Debo calmarme, el malestar no puede ser real... -
Siento incontables ojos deborándome desde los zapatos hasta el apellido.
El malestar crece, se hace insoportable...
III
Mi instinto me pide violentarme,
descargar la adrenalina, correr lejos...
La nausea me invade.
IV
Mi cuerpo es un universo bullicioso,
envuelto en un papel de caramelo agrietado y gris...
Del todo enfermo.
nono esto
ResponderEliminares
lo máximo
es hermoso este texto
los hijos convertidos
es
más hermoso que escuchar
a Jonsi
cualquier día del mundo
gracias