- Creí que al darme vuelta estaría parada ahí, mirando con ojos tristes las suelas de mis zapatos embarrados,
que, como tantas veces, me llevaban al exilio y a la sombra de lo desconocido. -
- Y el pensarla así; temblando un poco, conteniendo las palabras y el llanto, me hizo dar vuelta bruscamente.
- Sin embargo no quedaba siquiera el recuerdo de su imagen, ni un misericordioso dejo de su perfume en el aire.-
- Se había ido... -
- ¡¿Quién lo diría?! ¡En verdad se había ido! -
- Y el ensueño con ella... -
- De pronto la tierra era inmensa bajo mis pies, todo era tan descomunalmente simple, tan inhumanamente inútil.-
- ¿Te duele más su partida, o el hecho de no haber podido descifrarla? Sinceramente mi amigo, no sufras más. No queda nada... -
- Una sola mirada de perfil... Mi vida la padecí con total desesperación animal. -
- No existe nada excento, ni un solo sitio en el cual ponerse a salvo de esta inmensa conspiración...-
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