2 ago 2010

Comunión.

La lentitud de las nubes al recorrer el cielo invernal.
El tenue suspiro de una enredadera seca
y el verdor latente que encierra.
El musgo en una pared vieja...
El calendario señala un día más que no ha de volver.
Se respira una calma casi estática,
perezosa.
Las horas se niegan a irse...
Me fascina
la calma y contemplación.
Quizás solo un poco
menos que el
caos.

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