No puedo dejar de caminar;
autómata, volcado hacía adentro.
Navegando lentamente
aquellos ojos de cachorro
que te llevan el rostro
de esa expresión
desconsolada,
de ''por favor, salvame''.
Sondeando la autodestructiva impotencia
que colapsa mi realidad, concluyo:
- No puedo ayudarte. -
mi no poder ayudar a otros responde a mi no ayudarme. Lo cual es malo, en los dos caso. Lo cual no está mal; no tenemos por qué solucionar problemas, Lo de 'solucionar' es una exageración mía. Bueno dicho esto, ayudo.
ResponderEliminarcontradicciones
je
Que linda palabra ''Contradicciones''.
ResponderEliminarQue aplicable a las cosas que existen.
Bah, existen...
El problema es que la impotencia no se va...