Continuos espectáculo grotesco se apilan en la memoria.
Incontables escenas extraviadas, nauseas constantes.
Asumo la pérdida de un ''basta'', la tajante soledad que precede la muerte del alma.
Escribo a través de un cuerpo palpitante e inmóvil del todo ausente;
un grito ahogado que siempre contuve, las lágrimas que nunca pude confiar a nadie.
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