4 jul 2010

Inquietud.

Mis palabras se agotan, y mi fe con ellas...
Mi encanto sucumbe al desterrar mis letras,
la pluralidad de voces que las integran.
Quiero retomar los caminos del arte
que atesoro en la memoria,
de un arte perdido y enfermo,
un arte propio.
Quiero empaparme de él
y revivirlo en cada trazo...
Un momento de comunión,
cubriéndome de un aire que pueda respirar,
sin sentir la asfixia pronta a matarme.
Y retener las ideas que ya son humo,
perdidas e inaccesibles
a mis manos lentas,
y mi mente saturada de una realidad
por igual concreta e incierta.

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