Te escribo cartas, siempre en última persona...
Y miro con ojos tristes en mis días sobrios, y con ternura en las noches de inconsciencia.
Te toco con miedo a que mis manos sean lo único que sientas y recuerdes.
Hablo en código. No espero que lo entiendas.
Te otorgo lo que quieras para que lo sientas tuyo y lo escondas lo mejor que puedas...
Me alejo cuando te siento demasiado cerca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario