A las orillas del río Paraná la sombra de un hombre
se abre paso incansable entre juncos,
yuyos y un barro arcilloso que succiona el cuerpo
con fuerza hacia la tierra misma.
- La ayuda no llega. -
Susurra por entre los labios secos y la piel curtida,
mirándome con aire de súplica.
Diesmado, insolado y errante la sombra camina entre ideas,
se arrastra y sucumbe ante ellas...
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