3 jul 2010

Te hablo de tristeza, ¿de qué sino?

Anticipo un no en la comisura de tus labios,

en ese gesto que trae consigo al invierno de tu temple..


Anticipo un no, y soy silencio...
Con esta lengua enredada que duele de tan inerte,

de tan quieta.



Sin poder evitarlo...

Todo me retraigo,

todo me acongojo.



Siento un sollozo subir por mi garganta y lo acallo

simulando calma,

pero adentro estoy destrozado.



Tu distancia es insalvable...

y por miedo a tu respuesta

ya no importa mi pregunta.

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