No doy crédito a mis sentidos,
que en vano buscan certezas
colmándose de ilusiones teñidas
por infinidad de miradas anónimas y voces mudas.
Ante la perplejidad del auditorio,
me marcho en plena función...
Las miradas de odio,
ternura y sorpresa surcan mi vida,
hoy y siempre.
Mi figura trémula camina hacia lo incierto,
con mi estandarte de ideales a paso lento,
cantando lo ambiguo de un mundo que no comprendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario